Encabezado Sala de Prensa

   

Redacción: Mónica Sevilla Arcos                                  Fotografía: Mónica Sevilla Arcos, Mateo Del Vecchio Sevilla y Olivia Mondaca Sevilla

Cada año, al iniciar en Ambato la Fiesta de la Fruta y de las Flores la ciudad despierta maravillada y ante sus ojos se despliega la alegoría del “atrio de la catedral”, miles de miradas se posan para deleitarse de una obra de arte, elaborada con flores, frutas, pan y otras decenas de elementos que se combinan con el arte y la fe.

Un mensaje se teje en esta obra que encanta a grandes y chicos, nacionales y extranjeros y claro, es único e impactante.

La pregunta aquí es: ¿Qué encierra el “atrio”? y ¿Por qué se debe contar su historia?

Vamos a retroceder en el tiempo y nos encontramos con una ciudad destruida, por un devastador terremoto, que dejó no solo en ruinas sus casas, sino a la gente le invadió la desesperanza. Así nace la Fiesta de las Flores de las Frutas como el grito al mundo de “estamos vivos” y “vamos a salir adelante”.

Esta fiesta no es un carnaval, es una celebración para dar gracias por la vida, por la tierra, por los vivos, por eso, cada año se levanta con esa misma fuerza, devoción y esperanza este ícono de nuestra tierra.

Este año amanecemos con un mensaje a los jóvenes para que sean testigos y partícipes al llevar este mensaje de fe. 

Víctor Jiménez y Andrés Medina son los diseñadores de la obra que se titula “Jóvenes a ustedes les llamo amigos” y con ellos se encuentra el Padre Juan Carlos Acosta, quien lidera toda una estructura de montaje y ajetreo para que todos podamos ser parte de la celebración de Acción de Gracias que hoy sábado despierta a Ambato.

Los días previos amanecen con un ambiente de risas, alegría y compromiso para ir pegando uno a uno cada elemento que da forma y vida a esta obra. Son aproximadamente 500 personas entre voluntarios, estudiantes, sacerdotes, misioneros, religiosas, miembros del ejecito, personal de montaje y más.  Hay muchos como Verónica que repite año a año esta labor y sonríe tras cada flor que da vida al inmenso mar que rodea los continentes.

En cambio Polet, concentrada con cada frejol que da forma a las puertas y ventanas de la catedral de arroz, contribuye a su Ambato como parte de su formación académica. Vienen de Pelileo, Totoras, Pilahuín, de cada rincón para entregar su aporte en esta obra.

Llega el día viernes y el Parque Montalvo se alborota, las calles se cierran, un desfile de camiones en caravana traen cada panel que se elevará y dará vida al “atrio” en la Catedral de Ambato.

Los transeúntes se detienen, toman sus primeras fotos, se asustan y comentan a cada movimiento de este majestuoso ensamblaje, que a este punto lleva muchas horas de trabajo de cientos de personas. 

Son las 19:00 y aún falta más de la mitad, muchos miran, muchos se detienen y la labor es intensa.

Esta historia cuenta nuestras raíces, nuestra razón de pueblo y nuestra esencia. Esta historia te pide que te detengas y cuentes a muchos porque somos un pueblo esforzado y valiente.  Esta historia te dice que mires a los cielos y des gracias por la vida, por la cosecha, por Ambato. 

Mira las fotografías en este link 

Ambato 10 de febrero del 2018

Honorable Gobierno Provincial de Tungurahua