En la parroquia San Andrés del cantón Píllaro, el sueño de los moradores se hizo realidad con el asfaltado de la vía El Infiernillo, una obra que marca un antes y un después en la historia de la comunidad. Con una inversión de 177.000 dólares ejecutada por el Gobierno Provincial de Tungurahua, en coordinación con el GAD Parroquial de San Andrés, se construyó una vía de 1.408 metros de longitud y 7,30 metros de ancho, que beneficia directamente a más de 150 familias dedicadas a la agricultura, ganadería y comercio rural.
Los trabajos incluyeron la colocación de carpeta asfáltica en caliente, la instalación de pasos de agua con tubería corrugada de PVC, la construcción de cunetas de hormigón simple y la ampliación de una losa de hormigón armado sobre el canal de riego Píllaro Ramal Norte, garantizando una circulación segura y eficiente. Esta obra, ejecutada con altos estándares técnicos, refleja el compromiso institucional por mejorar la movilidad, fortalecer la productividad y elevar la calidad de vida en el sector rural.
Para los habitantes de El Infiernillo, esta vía representa progreso, esperanza y bienestar. “Antes era un lodazal; ahora nuestras familias se movilizan con facilidad y seguridad”, expresó Armando López, morador del sector. De igual manera, Rosa Enríquez, madre de familia, señaló con emoción: “Nuestros niños ya pueden ir a la escuela sin dificultad. Esta vía nos llena de orgullo y alegría.”